{"id":1435,"date":"2019-08-13T00:00:34","date_gmt":"2019-08-13T05:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/?p=1435"},"modified":"2019-08-12T11:34:28","modified_gmt":"2019-08-12T16:34:28","slug":"sitios-de-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/2019\/08\/13\/sitios-de-esperanza\/","title":{"rendered":"Sitios de esperanza"},"content":{"rendered":"<p>Personalmente he visto las escenas perturbadoras de personas sin hogar que viven en las calles de Los Angeles, California. En junio del a\u00f1o en curso, hubo 36,300 personas sin hogar en la ciudad de Los Angeles; las causas incluyen enfermedades mentales y abuso de sustancias. La ciudad argumenta que la causa primordial es la falta de vivienda asequible.<a href=\"applewebdata:\/\/CD2EC2CF-3D97-4E5C-9F67-7B2209EF7AE9#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a>\u00a0Dicha queja se escucha con m\u00e1s frecuencia en las grandes ciudades alrededor del mundo.<\/p>\n<p>Afortunadamente, las iglesias no est\u00e1n ausentes en esta crisis. Una b\u00fasqueda en Google acerca de \u201ciglesias que ayudan a personas sin hogares en Los Angeles\u201d arroj\u00f3 cerca de 14,700.000 visitas de c\u00f3mo los cristianos ayudan en dichas situaciones.<\/p>\n<p>Muchas personas se encuentran temporalmente sin hogar por\u00a0 cortos periodos de tiempo; pierden su trabajo, luego su casa o apartamento debido a que no pueden cumplir con las obligaciones financieras de las mismas. No cuentan con familia cercana o simplemente si la tienen, estos no pueden o no quieren ayudarles. Algunos est\u00e1n sobrecargados con facturas m\u00e9dicas bastante altas; otros son veteranos inhabilitados para funcionar debido al estr\u00e9s postraum\u00e1tico; algunos huyen de ciertas formas de abuso y lamentablemente no tienen a donde ir.<a href=\"applewebdata:\/\/CD2EC2CF-3D97-4E5C-9F67-7B2209EF7AE9#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a>\u00a0Y s\u00ed, existen aquellos que sencillamente eligen abandonar la sociedad y vivir en las calles con poca motivaci\u00f3n al cambio, recibiendo cualquier asistencia posible de parte del gobierno o de programas de caridad.<\/p>\n<p>Todos hemos visto personas en las esquinas de las calles con letreros pidiendo ayuda y que leen \u201cDios le bendiga\u201d. Debo admitir que frecuentemente se roban mi coraz\u00f3n; aunque tambi\u00e9n estoy consciente de que en muchas instancias son parte de estafas sindicalistas. En el exterior he visto a ni\u00f1os mendigando en las esquinas; sin embargo, muchos de ellos son parte del tr\u00e1fico humano y alguien les usa con fines lucrativos.<\/p>\n<p>Cuando pienso en situaciones tales, recuerdo Hechos 16 y la visita del ap\u00f3stol Pablo a Filipos. Cuando Pablo y Silas entraron por primera vez a Filipos, conocieron a Lidia, una mujer econ\u00f3micamente exitosa por derecho propio, que junto con su familia llegaron a la fe en Cristo y fueron bautizados, y abrieron las puertas de su hogar como la primera iglesia en casa de la ciudad (Hechos 16:12-15).<\/p>\n<p>Luego, los ap\u00f3stoles encontraron hombres inescrupulosos que estaban utilizando a una \u201cmuchacha que ten\u00eda esp\u00edritu de adivinaci\u00f3n, la cual daba gran ganancia a sus amigos, adivinando\u201d. Hoy en d\u00eda, a eso le llamamos esclavitud\u00a0 econ\u00f3mica y tr\u00e1fico humano. El ap\u00f3stol Pablo reprendi\u00f3 el esp\u00edritu demoniaco y la mujer fue liberada de la opresi\u00f3n codiciosa que controlaba su vida (Hechos 16:16).<\/p>\n<p>El relato agrega que fue una p\u00e9rdida econ\u00f3mica para sus abusadores la que conllev\u00f3 al arresto de Pablo y Silas. Sus derechos como ciudadanos romanos fueron violados en la carrera de la mafia hacia el juicio. El resto de la historia en Hechos 16 es bien conocida por muchos de nosotros. Luego de la media noche, despu\u00e9s del terremoto, Pablo le dijo al carcelero: \u201cNo te hagas ning\u00fan mal, pues todos estamos aqu\u00ed\u201d (16:28). Y as\u00ed, otra familia vino a la fe en Jes\u00fas y fueron bautizados, quiz\u00e1s d\u00e1ndole comienzo a la segunda iglesia en casa de la ciudad.<\/p>\n<p>Es interesante para m\u00ed que una vez liberados de la c\u00e1rcel, y que los magistrados reconocieron sus derechos civiles, Pablo y Silas regresaron a la casa de Lidia (Hechos 16:35-40). Pasaron tiempo \u201canimando\u201d a la peque\u00f1a banda de disc\u00edpulos con exhortaci\u00f3n, instrucci\u00f3n, y ciertas cosas por el mismo estilo. Me pregunto,\u00bfsi la iglesia en casa del carcelero asisti\u00f3? Quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante, me cuestiono \u00bfsi la mujer que estaba pose\u00edda estaba all\u00ed? La Biblia no nos cuenta que sucedi\u00f3 con aquella mujer sin nombre\u2026pero es dif\u00edcil comprender que una vez fue liberada, fuese olvidada. Espero que Lidia la haya buscado y ojal\u00e1 le hubiese ofrecido un sitio de esperanza, un refugio para empezar una nueva vida con el Esp\u00edritu Santo. Tambi\u00e9n espero que los hombres codiciosos quienes la utilizaron hayan, a final de cuentas escuchado tambi\u00e9n que pudieron ser perdonados, y encontrado un hogar junto con Lidia y el carcelero.<\/p>\n<p>Uno de los dones mencionados en el Nuevo Testamento es la hospitalidad (Romanos 12:13; Timoteo 3:2; Tito 1:8; Hebreos 13:2; 1 Pedro 4:9). Es m\u00e1s que ser un anfitri\u00f3n amable en una comida o en casa. Literalmente significa \u201camor o amistad con un extra\u00f1o\u201d. Es parte de la respuesta cristiana para con aquellos que son desconocidos o diferentes a nosotros.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, el <em>extra\u00f1o<\/em>est\u00e1 entre nosotros como un refugiado, inmigrante, y s\u00ed, como aquel sin hogar\/en la calle. El <em>extra\u00f1o<\/em>tambi\u00e9n se encuentra entre nosotros como el bien educado, de alta clase, autosuficiente, el uno por ciento, quien tiene todo lo que el mundo le ofrece, aunque espiritualmente vac\u00edo\u2026tienen casas, quiz\u00e1s mansiones, pero no cuentan con un <em>hogar<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a1Que el Esp\u00edritu Santo abra nuestros ojos para saber c\u00f3mo discernir los tiempos en los que vivimos, y que abra nuestros corazones ante toda b\u00fasqueda de esperanza y amor!<\/p>\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/CD2EC2CF-3D97-4E5C-9F67-7B2209EF7AE9#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a>https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/06\/05\/us\/los-angeles-homeless-population.html?login=email&amp;auth=login-email<\/p>\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/CD2EC2CF-3D97-4E5C-9F67-7B2209EF7AE9#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a>I hope you will listen to Pastor Kent Bell\u2019s podcast on how this Pennsylvania IPHC congregation is helping women escape from abuse and human trafficking: <a href=\"https:\/\/iphc.org\/gso\/2019\/07\/16\/project-restore-66-with-kent-bell\/\">https:\/\/iphc.org\/gso\/2019\/07\/16\/project-restore-66-with-kent-bell\/<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Personalmente he visto las escenas perturbadoras de personas sin hogar que viven en las calles de Los Angeles, California. 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No cuentan con familia cercana o simplemente si la tienen, estos no pueden o no quieren ayudarles. Algunos est\u00e1n sobrecargados con facturas m\u00e9dicas bastante altas; otros son veteranos inhabilitados para funcionar debido al estr\u00e9s postraum\u00e1tico; algunos huyen de ciertas formas de abuso y lamentablemente no tienen a donde ir.<a href=\"applewebdata:\/\/CD2EC2CF-3D97-4E5C-9F67-7B2209EF7AE9#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a>\u00a0Y s\u00ed, existen aquellos que sencillamente eligen abandonar la sociedad y vivir en las calles con poca motivaci\u00f3n al cambio, recibiendo cualquier asistencia posible de parte del gobierno o de programas de caridad.\r\n\r\nTodos hemos visto personas en las esquinas de las calles con letreros pidiendo ayuda y que leen \u201cDios le bendiga\u201d. Debo admitir que frecuentemente se roban mi coraz\u00f3n; aunque tambi\u00e9n estoy consciente de que en muchas instancias son parte de estafas sindicalistas. En el exterior he visto a ni\u00f1os mendigando en las esquinas; sin embargo, muchos de ellos son parte del tr\u00e1fico humano y alguien les usa con fines lucrativos.\r\n\r\nCuando pienso en situaciones tales, recuerdo Hechos 16 y la visita del ap\u00f3stol Pablo a Filipos. Cuando Pablo y Silas entraron por primera vez a Filipos, conocieron a Lidia, una mujer econ\u00f3micamente exitosa por derecho propio, que junto con su familia llegaron a la fe en Cristo y fueron bautizados, y abrieron las puertas de su hogar como la primera iglesia en casa de la ciudad (Hechos 16:12-15).\r\n\r\nLuego, los ap\u00f3stoles encontraron hombres inescrupulosos que estaban utilizando a una \u201cmuchacha que ten\u00eda esp\u00edritu de adivinaci\u00f3n, la cual daba gran ganancia a sus amigos, adivinando\u201d. Hoy en d\u00eda, a eso le llamamos esclavitud\u00a0 econ\u00f3mica y tr\u00e1fico humano. El ap\u00f3stol Pablo reprendi\u00f3 el esp\u00edritu demoniaco y la mujer fue liberada de la opresi\u00f3n codiciosa que controlaba su vida (Hechos 16:16).\r\n\r\nEl relato agrega que fue una p\u00e9rdida econ\u00f3mica para sus abusadores la que conllev\u00f3 al arresto de Pablo y Silas. Sus derechos como ciudadanos romanos fueron violados en la carrera de la mafia hacia el juicio. El resto de la historia en Hechos 16 es bien conocida por muchos de nosotros. Luego de la media noche, despu\u00e9s del terremoto, Pablo le dijo al carcelero: \u201cNo te hagas ning\u00fan mal, pues todos estamos aqu\u00ed\u201d (16:28). Y as\u00ed, otra familia vino a la fe en Jes\u00fas y fueron bautizados, quiz\u00e1s d\u00e1ndole comienzo a la segunda iglesia en casa de la ciudad.\r\n\r\nEs interesante para m\u00ed que una vez liberados de la c\u00e1rcel, y que los magistrados reconocieron sus derechos civiles, Pablo y Silas regresaron a la casa de Lidia (Hechos 16:35-40). Pasaron tiempo \u201canimando\u201d a la peque\u00f1a banda de disc\u00edpulos con exhortaci\u00f3n, instrucci\u00f3n, y ciertas cosas por el mismo estilo. Me pregunto,\u00bfsi la iglesia en casa del carcelero asisti\u00f3? Quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante, me cuestiono \u00bfsi la mujer que estaba pose\u00edda estaba all\u00ed? La Biblia no nos cuenta que sucedi\u00f3 con aquella mujer sin nombre\u2026pero es dif\u00edcil comprender que una vez fue liberada, fuese olvidada. Espero que Lidia la haya buscado y ojal\u00e1 le hubiese ofrecido un sitio de esperanza, un refugio para empezar una nueva vida con el Esp\u00edritu Santo. Tambi\u00e9n espero que los hombres codiciosos quienes la utilizaron hayan, a final de cuentas escuchado tambi\u00e9n que pudieron ser perdonados, y encontrado un hogar junto con Lidia y el carcelero.\r\n\r\nUno de los dones mencionados en el Nuevo Testamento es la hospitalidad (Romanos 12:13; Timoteo 3:2; Tito 1:8; Hebreos 13:2; 1 Pedro 4:9). Es m\u00e1s que ser un anfitri\u00f3n amable en una comida o en casa. Literalmente significa \u201camor o amistad con un extra\u00f1o\u201d. Es parte de la respuesta cristiana para con aquellos que son desconocidos o diferentes a nosotros.\r\n\r\nHoy en d\u00eda, el <em>extra\u00f1o<\/em>est\u00e1 entre nosotros como un refugiado, inmigrante, y s\u00ed, como aquel sin hogar\/en la calle. El <em>extra\u00f1o<\/em>tambi\u00e9n se encuentra entre nosotros como el bien educado, de alta clase, autosuficiente, el uno por ciento, quien tiene todo lo que el mundo le ofrece, aunque espiritualmente vac\u00edo\u2026tienen casas, quiz\u00e1s mansiones, pero no cuentan con un <em>hogar<\/em>.\r\n\r\n\u00a1Que el Esp\u00edritu Santo abra nuestros ojos para saber c\u00f3mo discernir los tiempos en los que vivimos, y que abra nuestros corazones ante toda b\u00fasqueda de esperanza y amor!\r\n\r\n<a href=\"applewebdata:\/\/CD2EC2CF-3D97-4E5C-9F67-7B2209EF7AE9#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a>https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/06\/05\/us\/los-angeles-homeless-population.html?login=email&amp;auth=login-email\r\n\r\n<a href=\"applewebdata:\/\/CD2EC2CF-3D97-4E5C-9F67-7B2209EF7AE9#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a>I hope you will listen to Pastor Kent Bell\u2019s podcast on how this Pennsylvania IPHC congregation is helping women escape from abuse and human trafficking: <a href=\"https:\/\/iphc.org\/gso\/2019\/07\/16\/project-restore-66-with-kent-bell\/\">https:\/\/iphc.org\/gso\/2019\/07\/16\/project-restore-66-with-kent-bell\/<\/a>.","author_name":"Doug Beacham","jetpack_featured_media_url":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2019\/08\/Beacham-Cover.png","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pbhxDC-n9","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1435"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1435\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}