{"id":338,"date":"2015-09-08T16:55:49","date_gmt":"2015-09-08T16:55:49","guid":{"rendered":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/?p=338"},"modified":"2015-10-19T16:40:25","modified_gmt":"2015-10-19T16:40:25","slug":"el-fruto-del-liderazgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/2015\/09\/08\/el-fruto-del-liderazgo\/","title":{"rendered":"El fruto del liderazgo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong>By Doug Beacham<\/strong><\/p>\n<p>Encourage &#8211; \u00a0Septiembre 2015<\/p>\n<p>A lo largo de la Biblia, la met\u00e1fora del \u201cfruto\u201d es utilizada para describir que actitudes y acciones agradan a Dios. Por ejemplo, en los libros po\u00e9ticos, Salmos 1:3 describe una persona temerosa que \u201cda su fruto en su tiempo\u201d. Un pensamiento similar es expresado en Salmos 92:13, 14 que \u201cAun en la vejez fructificar\u00e1n; estar\u00e1n vigorosos y verdes\u201d. Proverbios 12:14 hace referencia\u00a0 al poder de las palabras del <a href=\"https:\/\/www.dropbox.com\/s\/y767eczufp2niej\/September%202015%20Encourage.pdf?dl=0\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-339 size-medium\" src=\"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/09\/September-2015-Cover-231x300.png\" alt=\"September 2015 Cover\" width=\"231\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/09\/September-2015-Cover-231x300.png 231w, https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/09\/September-2015-Cover.png 611w\" sizes=\"auto, (max-width: 231px) 100vw, 231px\" \/><\/a>\u201cfruto\u201d de su boca.<\/p>\n<p>Los profetas utilizan la misma imagen agr\u00edcola. Isa\u00edas 3:10 hace referencia a la alimentaci\u00f3n del justo \u201cporque comer\u00e1 de los frutos de sus manos\u201d. Jerem\u00edas 6:19 se refiri\u00f3 al juicio sobre el \u201cfruto de sus pensamientos\u201d.<\/p>\n<p>El Nuevo Testamento comienza con Juan el Bautista usando la misma imagen en referencia al juicio sobre aquellos que no presentan el \u201cbuen fruto\u201d (Mateo 3:10). Jes\u00fas perpetua con la met\u00e1fora en el Serm\u00f3n del monte (Mateo 7:17-19) con cierre de advertencia, \u201cTodo \u00e1rbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego\u201d. En Juan 15:2-16, como parte de sus comentarios de cierre con los disc\u00edpulos, antes de su arresto y muerte, Jes\u00fas hace referencia ocho veces al \u201cfruto\u201d y finaliza con el siguiente mandato \u201cy os he puesto para que vay\u00e1is y llev\u00e9is fruto, y vuestro fruto permanezca\u201d (Juan 15:16).<\/p>\n<p>Por lo tanto, cuando llegamos a las cartas del Nuevo Testamento, los ap\u00f3stoles utilizan tan profundo antecedente para referirse al \u201cfruto\u201d veinte veces (Romanos-Apocalipsis). Quiz\u00e1s el uso m\u00e1s conocido de ese lenguaje es el que Pablo le da en G\u00e1latas 5:22, 23. En vista de eso y al reflexionar sobre dicho pasaje, decid\u00ed leerle los versos nuevamente, de la carta completa y breve, a un grupo de iglesias en la moderna Turqu\u00eda central. \u00a0Una lectura de Hechos 13-18 da un contexto amplio de la visita(s) de Pablo a esas iglesias (Hechos 16:6; 18:23). Cuando se leen bajo esa perspectiva, aquellos nueve frutos\u00a0 ofrecen puntos de vista a nosotros como l\u00edderes en el cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>Primero, es importante recordar la naturaleza singular del \u201cfruto del Esp\u00edritu\u201d. No existen nueve cualidades como las de Cristo que se puedan escoger. Esto contrasta con las \u201cobras de la carne\u201d en tan solo unos pocos vers\u00edculos en G\u00e1latas 5:19. Las \u201cobras\u201d (plural) de la carne (singular) son \u201cevidentes\u201d a medida que Pablo nombra diecisiete ejemplos (sin restringir la lista a tan solo ese n\u00famero) y deja bastante claro que \u201clos que practican tales cosas no heredar\u00e1n el reino de Dios\u201d (G\u00e1latas 5:21). Esta es una advertencia muy grave, ya que, Pablo entiende que la vida vivida en el Esp\u00edritu Santo y la vida vivida bajo los mandatos de nuestra naturaleza carnal ca\u00edda no pueden coexistir en unidad, son contrarias y chocan entre s\u00ed. Una vida de compromiso realmente es aquella vivida en las \u201cobras de la carne\u201d. El precio es elevado y potencialmente eterno: p\u00e9rdida de la herencia en el reino de Dios (G\u00e1latas 5:21).<br \/>\nLa dimensi\u00f3n plural de las \u201cobras\u201d de la carne significa que se puede llevar un modelo de vida moral que eluda, \u201cadulterio, fornicaci\u00f3n, lascivia\u201d, pero en pleno control de las pasiones propias tales como \u201cenemistades, pleitos, celos, arrebatos de ira, envidia\u201d.<\/p>\n<p>Pero la vida en el Esp\u00edritu obra en un todo, en otros t\u00e9rminos, una vida santa en la que conscientemente se hacen esfuerzos por permitir que la Palabra, el Esp\u00edritu, y la comunidad, manifiesten congruencia entre acciones e interior propios. Por lo tanto, estos nueve frutos trabajan fusionados para ordenar la vida propia, de manera que \u201ccontra tales cosas no hay ley\u201d (G\u00e1latas 5:23). Esta no es una invitaci\u00f3n a la herej\u00eda, mas s\u00ed el reconocimiento de que el poder del amor, y el cumplimiento de la Tor\u00e1 de Dios, no est\u00e1n vinculados en su alcance hacia los dem\u00e1s; lo que significa, que el juicio equitativo no se convierte en sentencia hacia el otro. En realidad, permite enganchar el propio mundo pecaminoso, con los dem\u00e1s, de manera que mantenga unidos en el Esp\u00edritu de Cristo a la \u201cverdad y el amor\u201d.<\/p>\n<p>Segundo, el fruto del Esp\u00edritu se manifiesta a trav\u00e9s de las diferentes personalidades y temperamentos propios del ser humano. Esto involucra transformaci\u00f3n y renovaci\u00f3n como \u201cnuevas creaturas en Cristo\u201d. Pero tambi\u00e9n preserva y capta la singularidad de cada persona. No se nos otorga redenci\u00f3n para ser una colecci\u00f3n de robots, unificados bajo el punto de vista del \u201ctestimonio manipulativo com\u00fan\u201d de alguien carente de personalidad. Por el contrario, la amplia gama del prop\u00f3sito creativo de Dios, se expone aun en esos \u201cvasos de barro\u201d (2 Corintios 4:7), puestos en exhibici\u00f3n como trofeos de su gracia.<\/p>\n<p>Es demasiado evidente considerar G\u00e1latas 5:22, 23 teniendo en cuenta los primeros dos cap\u00edtulos de ese mismo libro. Pablo, quien \u201canduvo en el Esp\u00edritu\u201d (G\u00e1latas 5:16) con su ponderosa revelaci\u00f3n de ley y gracia, no interpreta la \u201cbondad,\u00a0 paciencia, mansedumbre\u201d, (y la similitud del fruto del Esp\u00edritu) en sentido de timidez, cobard\u00eda ante la gente, evasi\u00f3n de conflicto, o el acoplamiento a alg\u00fan c\u00f3digo de discurso civil culturalmente definido.<\/p>\n<p>Es importante notar que, en la promoci\u00f3n y defensa del evangelio, Pablo no se acopla. En G\u00e1latas 1, \u00e9l comienza esta carta con una maldici\u00f3n (anatema) sobre aquellos \u201cque os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo\u201d (1:7). No tiene ning\u00fan inter\u00e9s en \u201cagradar a los hombres\u201d (1:10).<\/p>\n<p>En G\u00e1latas 2, Pablo reprende p\u00fablicamente al ap\u00f3stol Pedro, por no vivir de acuerdo a la gracia, al momento de lidiar con los jud\u00edos y gentiles (2:11-21). La razonable indignaci\u00f3n de Pablo, arraigada a su entendimiento sobre ciertos actos que niegan la realidad de la justificaci\u00f3n por medio de la fe, y la unidad destinada a surgir de ella, no era animosidad personal en contra de Pedro; era preocupaci\u00f3n genuina de que la acci\u00f3n de Pedro, independientemente de la intenci\u00f3n, serv\u00eda para dividir el cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>Como ya he reflexionado sobre dichos temas, me hall\u00e9 a m\u00ed mismo pensando en el fruto del Esp\u00edritu, en vista de nuestra necesidad por vivir y de hablar clara y concisamente en el mundo en que vivimos. Existen varias personas, dentro y fuera de la comunidad cristiana, que nos hacen un llamado a no ser \u201cmezquinos\u201d; estoy totalmente de acuerdo. Sin embargo, lo que no debemos hacer, es permitir que tales frases intimiden o silencien nuestro testimonio. Sospecho que algunos de los amigos de Pedro cre\u00edan que Pablo era \u201cmezquino\u201d cuando \u00e9l, abiertamente, reprendi\u00f3 el pilar de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Conceder\u00e9 esto en una fina l\u00ednea. Algunos de nosotros podemos caer en ataques p\u00fablicos o privados, utilizando G\u00e1latas 1, 2 como excusa de la ira desenfrenada. Otros podemos caer en la pol\u00edtica de no intervenci\u00f3n, actitudes obedientes, utilizando G\u00e1latas 5:22, 23 como una excusa para retirarnos con temor al silencio e incluso al compromiso.<\/p>\n<p>Pero a nosotros como l\u00edderes, Pablo nos ofrece una forma de mantenernos fuertes y valientes frente al evangelio. \u00c9l nos proporciona una manera de hablar clara y verdaderamente, articulando los problemas reales, aun si alguien se ofende e incluso nos llama \u201cmezquinos\u201d. Pablo nos recuerda el vivir \u201candando en el Esp\u00edritu\u201d, conscientes que \u201chemos crucificado la naturaleza pecaminosa\u201d con corazones manifestados y mentes transformadas por el car\u00e1cter de Jesucristo (G\u00e1latas 5:22-25). Mis queridos hermanos y hermanas, \u201cSi el Esp\u00edritu nos da vida, andemos guiados por el Esp\u00edritu. No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y a envidiarnos unos a otros\u201d (G\u00e1latas 5:25, 26).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>To read the entire Encourage magazine in English <a href=\"https:\/\/www.dropbox.com\/s\/y767eczufp2niej\/September%202015%20Encourage.pdf?dl=0\" >CLICK HERE<\/a>.<\/h2>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>By Doug Beacham Encourage &#8211; \u00a0Septiembre 2015 A lo largo de la Biblia, la met\u00e1fora del \u201cfruto\u201d es utilizada para describir que actitudes y acciones agradan a Dios. 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