{"id":428,"date":"2016-03-08T20:41:50","date_gmt":"2016-03-08T20:41:50","guid":{"rendered":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/?p=428"},"modified":"2016-03-08T20:41:50","modified_gmt":"2016-03-08T20:41:50","slug":"jesus-el-hijo-santo-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/2016\/03\/08\/jesus-el-hijo-santo-de-dios\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas, el Hijo Santo de Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Doug Beacham<\/strong><\/p>\n<p>Durante los primeros cuatro meses de 2016, el enfoque principal de la IPHC ha sido &#8220;El recurso de la santidad: Dios&#8221;. En esta columna deseo continuar dicho \u00e9nfasis haciendo hincapi\u00e9 en el eterno Hijo de Dios, Jes\u00fas, el &#8220;unig\u00e9nito del Padre&#8221; (Juan 1:14, 18; 3:16, 18; 1 Juan 4:9), quien es la &#8220;plenitud&#8221; de la revelaci\u00f3n del ser, car\u00e1cter y voluntad del Padre (Juan 1:16; Efesios 1:23; 3:19; 4:13; Colosenses 1:10; 2:9).<\/p>\n<p>El esp\u00edritu del mundo quiere que descubramos, sepamos, y experimentemos a Dios pero sin la referencia respectiva hacia Jesucristo. Dicho enfoque se manifiesta a s\u00ed mismo como &#8220;el esp\u00edritu del Anticristo&#8221;. Las descripciones b\u00edblicas de este esp\u00edritu y la siguiente figura hist\u00f3rica conocida como el &#8220;Anticristo&#8221; se encuentran en 2 Tesalonicenses 2:3-12 y en las cartas del ap\u00f3stol Juan (1 Juan 2:18, 22; 4:3; 2 Juan 1:7). Este esp\u00edritu, el cual siempre ha operado en el mundo pero especialmente desde la encarnaci\u00f3n de Jesucristo, se ha caracterizado por\u00a0 rechazar el hecho que Jes\u00fas de Nazaret es el Mes\u00edas de Israel y el Hijo de Dios. El Nuevo Testamento deja bastante claro que la confesi\u00f3n acerca de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios es esencial para el n\u00facleo de la fe cristiana y para la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Examinemos c\u00f3mo el Nuevo Testamento revela la Santidad de Jes\u00fas y lo que esta significa para nosotros.<\/p>\n<p>Primero, Jes\u00fas fue &#8220;concebido por el Esp\u00edritu Santo&#8221; en el vientre de la virgen Mar\u00eda (Mateo 1:18, 20; Lucas 1:30-35). As\u00ed pues, la Santidad del eterno Hijo de Dios, quien existi\u00f3 antes de la creaci\u00f3n y por medio del cual todas las cosas son creadas (Colosenses 1:15, 16; Hebreos 1:2, 3), se hace clara por el acto mismo de la concepci\u00f3n. Jes\u00fas, el Hijo de Dios se convierte en el Hijo del hombre por amor a nosotros.<\/p>\n<p>Su santidad es conocida en los primeros d\u00edas de su vida cuando fue presentado ante Sime\u00f3n en el Templo para ser dedicado al Se\u00f1or. Dicha presentaci\u00f3n, se refleja nuevamente en \u00c9xodo 13:2, inmortaliza que este ni\u00f1o, como todo bebe reci\u00e9n nacido, es &#8220;llamado santo para el Se\u00f1or&#8221; (Lucas 2:23). Jes\u00fas es el cumplimiento de aquella Santidad prof\u00e9tica revelada a Israel.<\/p>\n<p>Segundo, mientras que la palabra &#8220;santo&#8221; no se utiliza en las tentaciones de Jes\u00fas, el asunto fundamental se relaciona a la identidad de Jes\u00fas como el Hijo de Dios (Mateo 4:1-11; Lucas 4:1-13). Este intento de Satan\u00e1s por envolver a Jes\u00fas tal cual como lo hizo con Ad\u00e1n y Eva en el Jard\u00edn (G\u00e9nesis 3). A trav\u00e9s de su santo car\u00e1cter y llamado, Jes\u00fas de Nazaret durante un periodo de cuarenta d\u00edas, rechaz\u00f3 todas las tentaciones de Satan\u00e1s, las cuales se basaron en malos entendidos y manipulaci\u00f3n de la clara Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Tercero, en los evangelios esp\u00edritus impuros disciernen que Jes\u00fas es &#8220;el Santo de Dios&#8221;. \u00a0Marcos 1:24 y Lucas 4:34 revelan el reconocimiento de la gente hacia Jes\u00fas, que los poderes de las tinieblas lo reconocieran y estuviesen aterrorizados de su poder y el sometimiento a su autoridad.<\/p>\n<p>Cuarto, Jes\u00fas &#8220;santificado\u201d &#8220;que ellos (los disc\u00edpulos, incluy\u00e9ndonos) tambi\u00e9n somos santificados por la verdad&#8221; (Juan 17:19). En el verso 17 Jes\u00fas revel\u00f3 que esa es la Palabra de Dios, la verdad que nos santifica.<\/p>\n<p>Quinto, Hechos 2:27 citando Salmos 16:10, afirm\u00f3 que el &#8220;Santo&#8221; de Dios no &#8220;ver\u00e1 corrupci\u00f3n en el sepulcro&#8221;. En otras palabras, aunque el cuerpo de Jes\u00fas fue herido, molido y ensangrentado en la cruz, al morir Satan\u00e1s no pudo iniciar corrupci\u00f3n alguna en contra de su carne. El triunfo de la resurrecci\u00f3n, por el &#8220;Esp\u00edritu de la santidad&#8221; (Romanos 1:4), fue el triunfo redentor de Dios sobre todo lo que Satan\u00e1s rob\u00f3 en el Jard\u00edn.<\/p>\n<p>Sexto, en las cartas de Pablo, \u00e9l reconoce que la Iglesia, el cuerpo del Se\u00f1or resucitado, &#8220;es un templo santo&#8221;, &#8220;sin mancha alguna&#8221; (Efesios 2:21; 5:27). Esta es una declaraci\u00f3n maravillosa dado lo que sabemos y experimentamos sobre nosotros mismos, los miembros del cuerpo de Cristo. Nosotros &#8220;tenemos este tesoro en vasos de barro&#8221;, Pablo escribi\u00f3 en 2 Corintios 4:7, para un cuerpo de creyentes que en muchos aspectos eran cualquier cosa menos santos. Sin embargo, debido a todo lo incomparable a la santidad de Jes\u00fas, la Iglesia es, sin embargo, una realidad sagrada a la espera de la plena revelaci\u00f3n de la gloria de Dios.<\/p>\n<p>Esta es la raz\u00f3n por la que la declaraci\u00f3n de Pablo en 1 Corintios 1:30, 31 es tan importante. Jes\u00fas &#8220;el cual se hizo para nosotros sabidur\u00eda de Dios y justificaci\u00f3n, santificaci\u00f3n y redenci\u00f3n, para que, tal como est\u00e1 escrito, &#8216;El que se gloria que se glorie en el Se\u00f1or'&#8221;. Esta es la raz\u00f3n por la cual Jes\u00fas contin\u00faa la obra en su iglesia, santific\u00e1ndonos y limpi\u00e1ndonos para su gloria (Efesios 5:26).<\/p>\n<p>Es por ello que nosotros, como miembros del cuerpo de Cristo alrededor del mundo y a trav\u00e9s de las generaciones, no nos exaltamos o glorificamos a nosotros mismos. \u00a1Existimos en este mundo para glorificar a Dios por medio de nuestro sant\u00edsimo Se\u00f1or Jesucristo!<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo, Apocalipsis 3:7 y 6:10 nos recuerda que el Se\u00f1or de la historia, Jes\u00fas, es &#8220;santo y verdadero&#8221;. Existe el &#8220;lado derecho de la historia&#8221;. Pero no se determina por la voluntad propia de los pol\u00edticos, economistas, o cualquier otra persona. Se determina por aquel que es el &#8220;santo y verdadero&#8221;.<\/p>\n<p>Finalmente, Hebreos 2:10-18 nos recuerda sobre la gran misi\u00f3n de Jes\u00fas mientras trae &#8220;muchos hijos a la gloria&#8221;. Jes\u00fas es el &#8220;capit\u00e1n de [nuestra] salvaci\u00f3n&#8221; porque &#8220;tanto \u00e9l, quien santifica, y aquellos que han sido santificados son todos de uno&#8221;. \u00a1Es por ello que Jes\u00fas &#8220;no se averg\u00fcenza de llamarnos hermanos!&#8221; \u00c9l le declara al Padre, &#8220;Aqu\u00ed estoy, yo y los hijos que Dios me ha dado&#8221; (Hebreos 2:13\/Isa\u00edas 8:18).<\/p>\n<p>La fuente de la santidad no es una abstracci\u00f3n teol\u00f3gica conocida como &#8220;Dios&#8221;. Nuestra fuente, Jes\u00fas, particip\u00f3 &#8220;de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que ten\u00eda el poder de la muerte, es decir, el diablo&#8221; (Hebreos 2:14). \u00a1Esas son las buenas nuevas que hemos recibido y por lo tanto las compartimos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>This article was published in\u00a0the March\u00a02016 issue of <a href=\"http:\/\/www.iphc.org\/encourage\">Encourage<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Doug Beacham Durante los primeros cuatro meses de 2016, el enfoque principal de la IPHC ha sido &#8220;El recurso de la santidad: Dios&#8221;. 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En esta columna deseo continuar dicho \u00e9nfasis haciendo hincapi\u00e9 en el eterno Hijo de Dios, Jes\u00fas, el \"unig\u00e9nito del Padre\" (Juan 1:14, 18; 3:16, 18; 1 Juan 4:9), quien es la \"plenitud\" de la revelaci\u00f3n del ser, car\u00e1cter y voluntad del Padre (Juan 1:16; Efesios 1:23; 3:19; 4:13; Colosenses 1:10; 2:9).\r\n\r\nEl esp\u00edritu del mundo quiere que descubramos, sepamos, y experimentemos a Dios pero sin la referencia respectiva hacia Jesucristo. Dicho enfoque se manifiesta a s\u00ed mismo como \"el esp\u00edritu del Anticristo\". Las descripciones b\u00edblicas de este esp\u00edritu y la siguiente figura hist\u00f3rica conocida como el \"Anticristo\" se encuentran en 2 Tesalonicenses 2:3-12 y en las cartas del ap\u00f3stol Juan (1 Juan 2:18, 22; 4:3; 2 Juan 1:7). 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Jes\u00fas, el Hijo de Dios se convierte en el Hijo del hombre por amor a nosotros.\r\n\r\nSu santidad es conocida en los primeros d\u00edas de su vida cuando fue presentado ante Sime\u00f3n en el Templo para ser dedicado al Se\u00f1or. Dicha presentaci\u00f3n, se refleja nuevamente en \u00c9xodo 13:2, inmortaliza que este ni\u00f1o, como todo bebe reci\u00e9n nacido, es \"llamado santo para el Se\u00f1or\" (Lucas 2:23). Jes\u00fas es el cumplimiento de aquella Santidad prof\u00e9tica revelada a Israel.\r\n\r\nSegundo, mientras que la palabra \"santo\" no se utiliza en las tentaciones de Jes\u00fas, el asunto fundamental se relaciona a la identidad de Jes\u00fas como el Hijo de Dios (Mateo 4:1-11; Lucas 4:1-13). Este intento de Satan\u00e1s por envolver a Jes\u00fas tal cual como lo hizo con Ad\u00e1n y Eva en el Jard\u00edn (G\u00e9nesis 3). A trav\u00e9s de su santo car\u00e1cter y llamado, Jes\u00fas de Nazaret durante un periodo de cuarenta d\u00edas, rechaz\u00f3 todas las tentaciones de Satan\u00e1s, las cuales se basaron en malos entendidos y manipulaci\u00f3n de la clara Palabra de Dios.\r\n\r\nTercero, en los evangelios esp\u00edritus impuros disciernen que Jes\u00fas es \"el Santo de Dios\". \u00a0Marcos 1:24 y Lucas 4:34 revelan el reconocimiento de la gente hacia Jes\u00fas, que los poderes de las tinieblas lo reconocieran y estuviesen aterrorizados de su poder y el sometimiento a su autoridad.\r\n\r\nCuarto, Jes\u00fas \"santificado\u201d \"que ellos (los disc\u00edpulos, incluy\u00e9ndonos) tambi\u00e9n somos santificados por la verdad\" (Juan 17:19). En el verso 17 Jes\u00fas revel\u00f3 que esa es la Palabra de Dios, la verdad que nos santifica.\r\n\r\nQuinto, Hechos 2:27 citando Salmos 16:10, afirm\u00f3 que el \"Santo\" de Dios no \"ver\u00e1 corrupci\u00f3n en el sepulcro\". En otras palabras, aunque el cuerpo de Jes\u00fas fue herido, molido y ensangrentado en la cruz, al morir Satan\u00e1s no pudo iniciar corrupci\u00f3n alguna en contra de su carne. El triunfo de la resurrecci\u00f3n, por el \"Esp\u00edritu de la santidad\" (Romanos 1:4), fue el triunfo redentor de Dios sobre todo lo que Satan\u00e1s rob\u00f3 en el Jard\u00edn.\r\n\r\nSexto, en las cartas de Pablo, \u00e9l reconoce que la Iglesia, el cuerpo del Se\u00f1or resucitado, \"es un templo santo\", \"sin mancha alguna\" (Efesios 2:21; 5:27). Esta es una declaraci\u00f3n maravillosa dado lo que sabemos y experimentamos sobre nosotros mismos, los miembros del cuerpo de Cristo. Nosotros \"tenemos este tesoro en vasos de barro\", Pablo escribi\u00f3 en 2 Corintios 4:7, para un cuerpo de creyentes que en muchos aspectos eran cualquier cosa menos santos. Sin embargo, debido a todo lo incomparable a la santidad de Jes\u00fas, la Iglesia es, sin embargo, una realidad sagrada a la espera de la plena revelaci\u00f3n de la gloria de Dios.\r\n\r\nEsta es la raz\u00f3n por la que la declaraci\u00f3n de Pablo en 1 Corintios 1:30, 31 es tan importante. Jes\u00fas \"el cual se hizo para nosotros sabidur\u00eda de Dios y justificaci\u00f3n, santificaci\u00f3n y redenci\u00f3n, para que, tal como est\u00e1 escrito, 'El que se gloria que se glorie en el Se\u00f1or'\". Esta es la raz\u00f3n por la cual Jes\u00fas contin\u00faa la obra en su iglesia, santific\u00e1ndonos y limpi\u00e1ndonos para su gloria (Efesios 5:26).\r\n\r\nEs por ello que nosotros, como miembros del cuerpo de Cristo alrededor del mundo y a trav\u00e9s de las generaciones, no nos exaltamos o glorificamos a nosotros mismos. \u00a1Existimos en este mundo para glorificar a Dios por medio de nuestro sant\u00edsimo Se\u00f1or Jesucristo!\r\n\r\nS\u00e9ptimo, Apocalipsis 3:7 y 6:10 nos recuerda que el Se\u00f1or de la historia, Jes\u00fas, es \"santo y verdadero\". Existe el \"lado derecho de la historia\". Pero no se determina por la voluntad propia de los pol\u00edticos, economistas, o cualquier otra persona. Se determina por aquel que es el \"santo y verdadero\".\r\n\r\nFinalmente, Hebreos 2:10-18 nos recuerda sobre la gran misi\u00f3n de Jes\u00fas mientras trae \"muchos hijos a la gloria\". Jes\u00fas es el \"capit\u00e1n de [nuestra] salvaci\u00f3n\" porque \"tanto \u00e9l, quien santifica, y aquellos que han sido santificados son todos de uno\". \u00a1Es por ello que Jes\u00fas \"no se averg\u00fcenza de llamarnos hermanos!\" \u00c9l le declara al Padre, \"Aqu\u00ed estoy, yo y los hijos que Dios me ha dado\" (Hebreos 2:13\/Isa\u00edas 8:18).\r\n\r\nLa fuente de la santidad no es una abstracci\u00f3n teol\u00f3gica conocida como \"Dios\". Nuestra fuente, Jes\u00fas, particip\u00f3 \"de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que ten\u00eda el poder de la muerte, es decir, el diablo\" (Hebreos 2:14). \u00a1Esas son las buenas nuevas que hemos recibido y por lo tanto las compartimos!\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n<em>This article was published in\u00a0the March\u00a02016 issue of <a href=\"http:\/\/www.iphc.org\/encourage\">Encourage<\/a>.<\/em>","author_name":"","jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pbhxDC-6U","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=428"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/428\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/evangelism\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}