{"id":1768,"date":"2017-11-29T23:21:18","date_gmt":"2017-11-29T23:21:18","guid":{"rendered":"https:\/\/iphc.org\/gso\/?p=1768"},"modified":"2017-11-30T04:39:33","modified_gmt":"2017-11-30T04:39:33","slug":"o-come-o-come-emmanuel-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iphc.org\/gso\/2017\/11\/29\/o-come-o-come-emmanuel-video\/","title":{"rendered":"O Come, O Come, Emmanuel [Video]"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong><em>\u201cTherefore the Lord Himself will give you a sign: Behold, the virgin shall conceive and bear a Son, and shall call His name Immanuel.\u201d &#8211; Isaiah 7:14<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>The promise of Emmanuel, God with us, is important to remember in a world filled with chaos and political confusion. Nations are struggling to maintain their identity; people groups are moving across the face of the earth; yet, God is with us &#8211; Emmanuel.<\/p>\n<p>During Israel\u2019s crisis and captivity, the Lord promised a sign of deliverance, faithfulness, and covenant promises&#8211;a Son, Emmanuel. In the classic Christmas carol, <i>O Come, O Come Emmanuel<\/i>, the minor chord of a lament resolves itself into a major chord of victory and triumph. Jesus came once, but we also rejoice that He will return again!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"excerpt","protected":false},"author":2,"featured_media":1778,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","filesize_raw":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3,1],"tags":[313,226,45,134,46,290,205],"class_list":{"0":"post-1768","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-bishops-blog","8":"category-general","9":"tag-313","10":"tag-advent","11":"tag-bishop","12":"tag-bishops-blog","13":"tag-doug-beacham","14":"tag-iphc-general-superintendent","15":"tag-november","16":"entry"},"title_es":"Jesucristo vino y vendr\u00e1 de nuevo","content_es":"Al final de 1 Corintios 16 en una carta donde el ap\u00f3stol Pablo abord\u00f3 numerosos problemas, concluy\u00f3 con la apelaci\u00f3n: \"\u00a1Oh Se\u00f1or, ven!\" (16:22, NVI). La primera venida de Cristo trajo el reino de Dios \"cerca\" (Mateo 4:17; Marcos 1:15). Pero nosotros, como el ap\u00f3stol Pablo, esperamos la plenitud de ese reino cuando Jes\u00fas mismo regrese. Noviembre y diciembre de 2017 concluyen nuestro \u00e9nfasis en nuestro valor central del Reino de Cristo. A lo largo de este a\u00f1o, hemos considerado al IPHC como \"un lugar de esperanza y un pueblo promisorio\" a la luz de este reino. Estudiamos el reino como revelado en los prop\u00f3sitos de Dios en la creaci\u00f3n, Israel, y la vida y las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Ahora, es apropiado que nos centremos en el regreso de Cristo al entrar en la temporada de Adviento. El 13 \u00b0 Art\u00edculo de Fe de IPHC dice: \"Creemos en la inminente y personal segunda venida premilenial de nuestro Se\u00f1or Jesucristo (1 Tesalonicenses 4: 15-17, Tito 2:13, 2 Pedro 3: 10-14, Mateo 24: 29-44), y aman y esperan su venida (2 Timoteo 4: 8). \"El Art\u00edculo de Fe es una afirmaci\u00f3n relativamente simple que afirma la ense\u00f1anza central del Nuevo Testamento acerca de la segunda venida de Jesucristo. \"Inminente\" implica una cercan\u00eda que se mide seg\u00fan el cronograma de Dios, no nuestros esfuerzos por determinar las fechas. \"Personal\" hace expl\u00edcita la convicci\u00f3n del Nuevo Testamento de que \"este mismo Jes\u00fas\". . . as\u00ed vendr\u00e1 de la misma manera en que lo viste ir al cielo \"(Hechos 1:11). No esperamos una nueva idea o una nueva revelaci\u00f3n. Esperamos a la misma Persona que naci\u00f3 de la Virgen Mar\u00eda, muri\u00f3, fue sepultada, resucit\u00f3 de entre los muertos y ascendi\u00f3 al cielo. \u00a1Esperamos a Jes\u00fas de Nazaret, el eterno Hijo de Dios! Confesamos que es Jes\u00fas quien regresar\u00e1 para traer la paz perfecta en esta tierra. Esta historia futura se llama Milenio y se describe en Apocalipsis 20. Mientras hacemos todo lo que podemos para ser instrumentos de paz, justicia y amor en nuestros tiempos, no creemos que la humanidad sea capaz de vivir libre de la destrucci\u00f3n y limitaciones del pecado. Solo Jes\u00fas es capaz de provocar esa realidad. Es por eso que somos \"premilenialistas\" en nuestra visi\u00f3n de que Jes\u00fas mismo regresar\u00e1 y marcar\u00e1 el comienzo de esta anhelada realidad. Este a\u00f1o, el Adviento comienza el domingo 3 de diciembre y concluye el domingo 24 de diciembre. Me encanta la temporada navide\u00f1a. Me encantan las luces, los villancicos tradicionales y la emoci\u00f3n de los ni\u00f1os. Amo la riqueza de la Escritura relacionada con el primer advenimiento de Cristo, desde Isa\u00edas hasta los registros en San Mateo, San Lucas y San Juan. Me encanta escuchar las Escrituras cuando escucho el Mes\u00edas de Handel. Pero s\u00e9 que algo falta. Cantamos de luz, amor y paz en la tierra, pero las noticias de veinticuatro horas al d\u00eda nos recuerdan que no hemos llegado. \" <em>I Heard the Bells on Christmas Day<\/em> \" de Henry Wadsworth Longfellow describe esta realidad. Escrito el d\u00eda de Navidad de 1863, reflejaba el dolor personal de Longfellow relacionado con las heridas de batalla de su hijo durante la Guerra Civil estadounidense. Aunque los ej\u00e9rcitos de la Uni\u00f3n ganaron grandes victorias en 1863 en Gettysburg y Vicksburg, el resultado de la guerra permaneci\u00f3 en la duda. Miles de familias en la naci\u00f3n estaban afligidas por las muertes y heridas de sus hijos e hijas. Longfellow escribi\u00f3 estas l\u00edneas mientras reflexionaba sobre la guerra: escuch\u00e9 las campanas el d\u00eda de Navidad tocar sus viejos y familiares villancicos, y las palabras repiten salvajes y dulces, \u00a1paz en la tierra, buena voluntad para los hombres! \u00a1Entonces, desde cada boca negra y maldita, el ca\u00f1\u00f3n tronaba en el sur, y con el sonido los villancicos se ahogaban, la paz en la tierra, la buena voluntad para los hombres! Era como si un terremoto rasgara las piedras del hogar de un continente, y dejara desolados a los hogares nacidos de la paz en la tierra, \u00a1buena voluntad para los hombres! Y desesperado, inclin\u00e9 mi cabeza; \"No hay paz en la tierra\", dije; porque el odio es fuerte y se burla de la canci\u00f3n de paz en la tierra, \u00a1buena voluntad para los hombres! Luego repiquetearon las campanas m\u00e1s fuerte y profundo: \"Dios no est\u00e1 muerto, ni \u00e9l duerme; lo Malo fallar\u00e1, lo Derecho prevalecer\u00e1, con paz en la tierra, buena voluntad para los hombres. El 13 \u00b0 Art\u00edculo de Fe concluye con \"amamos y esperamos su aparici\u00f3n\". Esta no es una expresi\u00f3n de escape. Nuestro amor expresa el amor de Dios por el mundo y los prop\u00f3sitos redentores del cuerpo de Cristo en el mundo. Nuestra espera no es una desvinculaci\u00f3n pasiva de la justa lucha que enfrenta cada generaci\u00f3n. Nuestra espera es una espera activa de compromiso. La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas significa que nuestro trabajo no es en vano (v\u00e9ase 1 Corintios 15:58). \u00a1La segunda venida de Jes\u00fas significa nuestro amor y la espera valdr\u00e1 la pena! <strong>Por Doug Beacham<\/strong> <em>Este art\u00edculo fue publicado en la edici\u00f3n de noviembre de 2017 de la revista <a href=\"https:\/\/iphc.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/November-2017-Encourage.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Encourage<\/a> .<\/em>","author_name":"","jetpack_featured_media_url":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2017\/11\/Advent-Week-One.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pb62Bx-sw","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1768","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1768"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1768\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1778"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iphc.org\/gso\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}